Si es tu primera vez en Cusco, hay algo que probablemente te preocupa más que el itinerario: la altura. Cusco está a 3,399 metros sobre el nivel del mar, y ese cambio brusco —sobre todo si vienes de Lima o de cualquier ciudad costera— puede generarte el famoso «soroche» o mal de altura. La buena noticia es que, con un poco de planificación, la mayoría de los viajeros lo atraviesa sin mayor problema. Aquí te contamos qué esperar y cómo prepararte, día por día.
¿Qué es el soroche y por qué pasa?
El soroche ocurre porque a mayor altura hay menos oxígeno disponible en el aire, y tu cuerpo necesita tiempo para adaptarse. Los síntomas más comunes son dolor de cabeza, cansancio, mareos leves y falta de apetito durante las primeras 24 a 48 horas. En la gran mayoría de los casos son molestias leves que desaparecen solas conforme tu cuerpo se ajusta. Los casos más serios son poco frecuentes y suelen estar relacionados con no darle tiempo al cuerpo para adaptarse o con actividad física intensa apenas se llega.
Día 1: llegada y descanso, no exploración
El error más común de los viajeros es aterrizar en Cusco y salir corriendo a conocer todo el primer día. Tu cuerpo recién está empezando a ajustarse, así que lo ideal es:
– Tomarlo con calma las primeras horas. Un paseo corto y tranquilo por el centro está bien; una caminata larga o una excursión no.
– Hidratarte constantemente. El aire seco de Cusco deshidrata más rápido de lo que uno nota.
– Evitar el alcohol el primer día, ya que puede intensificar los síntomas.
– Probar el mate de coca, un remedio tradicional andino que se sirve en casi todos los hoteles y que ayuda a muchos viajeros con las molestias leves.
En Las Quenas, al estar a un paseo caminable del centro histórico (no en medio del bullicio de la Plaza de Armas), es un buen punto para llegar, dejar las maletas, descansar unas horas y recién después salir a caminar con calma.
Día 2: actividades ligeras
Para el segundo día, la mayoría de los viajeros ya se siente notablemente mejor. Es un buen momento para:
– Hacer un tour de ciudad a paso tranquilo (Cusco, Sacsayhuamán).
– Visitar el centro histórico, la Catedral, el Coricancha o el Mercado San Pedro, todo a ritmo relajado.
– Seguir evitando esfuerzos físicos intensos como trekkings largos o subidas pronunciadas.
Si vas a moverte al Valle Sagrado (Ollantaytambo, Urubamba, Pisac), este es un buen día para hacerlo, ya que esas zonas están a menor altitud y tu cuerpo lo va a agradecer.
Día 3 en adelante: ya puedes exigirte más
A partir del tercer día, la mayoría de los viajeros está completamente aclimatado y puede afrontar actividades más demandantes: caminatas largas, el viaje en tren a Machu Picchu, o excursiones de día completo sin mayor preocupación.
Consejos rápidos que sí funcionan
– Hidrátate más de lo normal, incluso si no sientes sed.
– Duerme lo suficiente las primeras noches; el sueño ayuda mucho a la adaptación.
– Come ligero los primeros días — comidas pesadas cuestan más de digerir en altura.
– Ten a mano pastillas para el soroche (se consiguen en cualquier farmacia de Cusco) por si acaso, aunque la mayoría de viajeros no las necesita si sigue estos pasos.
– Si los síntomas empeoran (dolor de cabeza fuerte, vómitos, dificultad para respirar en reposo), no lo ignores: busca atención médica. Cusco tiene clínicas y farmacias preparadas específicamente para esto.
Un lugar tranquilo para tus primeros días
La aclimatación se trata sobre todo de descanso, y eso empieza por dónde te alojas. En Hotel Las Quenas estamos a poco más de un kilómetro del centro histórico: lo suficientemente cerca para caminar cuando ya te sientas listo, y lo suficientemente alejados del ruido de la zona turística para que tus primeros días en Cusco sean, sobre todo, tranquilos.
¿Tienes dudas sobre tu itinerario o cómo organizar tus primeros días en Cusco? Escríbenos, con gusto te ayudamos a planificarlo.
